11 de mayo: El Final

Durante mucho tiempo se nos ha considerado Vitales. Éramos imprescindibles. Sin nosotros la sociedad no podía subsistir.

Nos hemos encargado de repartir la comida de Amazon, Dia y cualquier supermercado que nos enviárais por ejemplo en Glovo. Hemos repartido también, por esta misma regla de tres, todos los enseres que os podáis imaginar. Desde pañales de los niños, o sus juguetes, o libros… hasta sus potitos y toallitas para limpiarles el culete.

También comida para perros, radiadores para calentaros, o pequeños electrodomésticos, en fin de casi todo.

También hemos permitido que muchos comercios pudieran estar abiertos o al menos trabajando. Recuerdo de una floristería en pleno centro de Barcelona, que me decía que si Amazon no repartiera, ellos no podrían ni atar las flores, ni los envoltorios ni nada de nada. Todo tenían que pedirlo por ahí, menos las flores claro.

Las flores estaban destinadas a los ramos de muertos y la floristería cerrada al público. Se envíaban por mensajero y la comanda por teléfono. Este es un pequeño ejemplo.

Los restaurantes apenas podían vender para llevar y a muchos se les abrió una pequeña brecha de esperanza al poder repartir a casa, a domicilio, Take Away o Delivery.

Muchos nos debéis al menos gratitud, por haber luchado con vosostros y para vosotros. Pero ha llegado la hora de la verdad. Cuatro descerebrados quieren fastidiarlo todo. Nos habéis cerrado el chiringuito.

Nos abocáis al paro y a pasar hambre. Nadie ha dado la cara por nosotros. Ningún ciudadano, ningún comercio, ningún político. Nadie.

Yo aún me acuerdo cuando iba por algunas calles y algunas personas me decían gracias, y otras me aplaudían. casi todas desde sus balcones, casi todas bajo la seguridad de sus domicilios. Y yo en la calle.

Muchos de vosotros habéis comido, por que yo os he traido la comida a casa. Qué pronto se olvida todo.

Yo era el que me jugaba la vida por vosotros. Sobre todo los primero meses, donde no teníamos ni mascarillas ni guantes ni geles ni nada de nada.

A parte del miedo que nos producía la enfermedad en sí, estaba el miedo de la policía. Sabéis que si querían multarte te multaban. Es igual: fueras quien fueras, la multa de 600 euros mínimo no te la quitaban.

Corrieron rumores que en Valencia estaban multando a los repartidores con 1200 euros. Hala! Por la cara!

A mí me han registrado, olido los perros, cacheado… Jamás me había pasado antes. Me hicieron sentir varias veces como si yo fuera un delincuente. Y ojo con ametralladoras apuntándote por si te movías… Incríeble.

Era todo incertidumbre y miedo. A parte había personas que te trataban como si fueses sus esclavos al hacer las entregas. Me pasó alguna vez. Sobre todo con chicas jóvenes que se creen con derecho  a todo. Y no es machismo, es realismo.

Hemos conseguido sobrevivir. Yo tengo dos hijos que alimentar. Sufría mucho. He estado semanas enteras sin apenas poder abrazar a mis hijos. Dividimos el piso en dos. El comedor y las habitaciones de los niños, y la cocina y nuestro dormitorio.

Mi mujer como sabéis, trabaja en el hopsital. Ha luchado contra el Covid desde el día -1. Se lo ha tragado todo. Ella trabaja en la UCI. Cada día embolsaban a 1 o 2 muertos. Y llegaba a casa, ya os podéis imaginar cómo, y yo trabajando en la calle. Hemos trabajado para todos vosotros.

La gente que la conocía repudiaba a mi mujer, se alejaba de ella. Sí, gracias por luchar y salvarnos la vida, pero lejos, muy lejos de nosostros. Gracias a Dios, nadie de nuestro bloque llegó a decirnos que nos fuéramos.

Pero eso sí, que no falte, a las 8 de la tarde a aplaudir al balcón, el vecino que hacía un rato cambiaba de acera por que venías tú por ella, cuando llegabas del hospital, y todos los demás también.

A esto le llamo yo hipocresía social. Y también que ahora que nos habéis explotado y utilizado al máximo, ahora ya nos podéis dar la patada en el culo.

Fuera, ya no nos necesitáis, somos completamente prescindibles.

¡Qué Gobierno más bueno tenemos! ¡Al menos han esperado a que se acabara el estado de alarma! ¡Podrías haberlo aprobado ya hace un año! Al menos no habríamos pasado tanto miedo e indignación. Pero no pobrecitos, muchos de vosotros hubiérais pasado hambre… y no esperar a 2 días después ¡ DÍAS!

Muchas gracias por los servicios prestados. Pero a la puta calle. A la miseria. Al hambre. Lo dicho

UTILIZADOS, EXPRIMIDOS Y TIRADOS.

Se ha demostrado una vez más que casi toda la sociedad española es una sociedad hipócrita. Sóis todos unos hipócritas. Sólo pensáis en vosotros y no os acordáis de los que os han estado ayudando en el completo anonimato.

Preguntate tú que estás leyendo esto ¿Soy yo un hipócrita? Creo que sí ¿has hecho algo para ayudar a los que te han ayudado? ¿No verdad?

ERES UN COMPLETO HIPÓCRITA

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