11 de mayo: Sensaciones, más bien malas.

1.- Hace pocos días hablaba de que en pleno auge del Covid, los que estamos en las calles éramos muy pocos. Los repartidores de Globo, Uber, Shargo, Just Eat, Deliveroo… Espero que el gobierno, las comunidades o los ayuntamientos se acuerden de ellos. Son los más olvidados, los más puteados, y en muchas ocasiones menospreciados.

Muchos de ellos han hecho una labor encomiable, con un esfuerzo terrible, van en bicis,  no todos, con sol, frío o lluvia. Supongo que pasará lo de siempre, mientras dura todo son buenas palabras, pero después todo quedará en el olvido.

2.- Toda mi vida de acordaré del primer día. Trabajo repartiendo en coche. Lo más normal es ‘pelearme’ (es una forma de hablar) con el tráfico y el aparcamiento. Lógicamente en sábado y sobre todo en domingo baja mucho el tráfico.

El sábado 14 de marzo repartí en Cornellà. Una ciudad de la corona de Barcelona, con cerca de 90.000 habitantes.

Ver de esa forma las calles, o mejor dicho, no verla como siempre completamente llenas, daba mucha impresión. Llegó un momento que paré en una gran avenida, en medio y no me lo creía. Solo. Completamente solo.

Me invadió una sensación de miedo, que jamás olvidaré. ¿Dónde estábamos entrando?

3.- Los primeros días fueron caóticos. En los repartidores de Amazon, corrió la noticia de que un repartidor le habían multado con 1.500 euros en Valencia.

No sabíamos a qué enfrentarnos. Fueron 4-5 días muy complicados. Se anularon el reparto los dos primeros días, el lunes y el martes.

El miércoles salimos mas bien acojonados. Enseguida empezamos a pasar controles, que aparte del tiempo que podíamos perder, no significó nada más. No nos pusieron multas. Controles de los Mossos, Policía Local casi siempre. No recuerdo controles de otros cuerpos, pero sí circulando.

La empresa nos envió una carta con nuestros nombres y DNI de salvoconducto. La verdad es que no la he utilizado nunca, lo ponía a la vista y siempre pasé bien todos los controles. Poco a poco te vas acostumbrando, y casi no les das importancia.

4.- El tráfico cambió mucho, de colapsado normalmente a completamente vacío. Ir por las Rondas a las 2 de la tarde para ir a Zona Franca, por ejemplo era increíble. Solos.

Pero… siempre hay el loco, loco,loco conduciendo. Sé que ha habido algún accidente mortal de tráfico en esos días, y he visto un par no mortales, creo, uno de ellos fue con una moto de un chico de Uber Eats, y el otro entre 2 motos, en Barcelona, pero si tu vas como un loco conduciendo, a lo mejor puede llegar a pasar lo que pasa. Accidentarte.

Muchos coche adelantado por la derecha en las Rondas, no les importaba, a velocidades muy elevadas así que al final decidí cambiar la ruta a Zona Franca.

5.- Normalmente no voy atravesando la ciudad para ir a Zona Franca. Sin tráfico por la ronda son unos 25 minutos y una hora aproximadamente si voy por la Ronda del Mig (Mitre, Trav de Dalt…).

La ruta normal que ahora me he acostumbrado es Túnel de la Rovira, Aragón y Gran Via de Les Corts Catalanes. Paso en unos 20-25 minutos y por la calle Tarragona al final de la calle Aragón.

Justo en ese punto, en otros post hablaba de las personas que pedían en la calle. Pues me acostumbré  a dar unos pocos euros a la persona que mendigaba en ese sitio. Para que se pudiera comprar algo de comida.

La cara que ponían al darle 3-4-5 euros era de asombro. No lo olvidaré.

6.- Las calles vacías, sin coches… De golpe se permite ir al trabajo en coche… de 5 a 30 ó 40. Bastantes coches.

Como un sábado de julio (sin colegios y mucha gente de vacaciones) para mí eso es lleno. Demasiados coches de golpe. En el parking que aparco yo, de ser el único a haber media docena de coches que se mueven.

Todo es relativo. Yo ahora veo el vaso medio lleno. Mucha gente. Pero en el resto del año diría que está vacío, el vaso medio vacío. Pero os recuerdo que estaba casi solo.

7.- Muchas sensaciones estos días trabajando. Aunque a medio gas, poco trabajo. Mucha gente que no se dedica a esto, ahora haciéndolo, como los taxistas. Yo si llevo a gente me dicen que no puedo, que es intrusismo e incluso ilegal. Pero ellos sí que pueden.

No es justo. A parte de que tengo niños y tengo que cuidarlos, encima me recortan los servicios por que hay menos trabajo. 🙁

8.- Y no tengo derecho a nada. Ninguna ayuda… Me acaban de denegar la ayuda de comida de 200 euros que da la Generalitat de Catalunya. Yo ya no sé que creer.

Pero a mi me cobran el 100% de todo. No sé si el mes que viene podré pagar el alquiler, que ni se han dignado a preguntar.

Autónomo, jugándome la vida, malviviendo o mejor dicho, no vivo mal, malcobrando y luchando por mi y por mis hijos. Y sin ningún tipo de ayuda.

Bueno sí, la gasolina ha bajado 20 céntimos litros. (pero tendría que haber sido muchísimo más). Espero que tarde mucho en subir.

No sé cómo acabaré. Cualquier día me puedo infectar, alguna gente no lo entiende. Pero eso sí…

SOBREVIVIRÉ.

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