3 de julio: la nueva normalidad

Han pasado ya unas semanas y hemos entrado en la nueva normalidad. Un eufemismo de lo que no es nada normal. Ya podemos hacernos un poco la idea de lo que está sucediendo…

Yo no quiero que lo normal, lo más habitual, el resto de mi vida vaya, tenga que ir con mascarilla por la calle o en los locales cerrados, por ejemplo, o el distanciamiento personal, físico pero no social.

Hoy he entrado en un restaurante completamente abarrotado en Sant Feliu de LLobregat que dudo mucho cumplieran las normas de seguridad.

Y estaba en el recinto del ayuntamiento, así que vigilancia debía tener.

Me niego a vivir con miedo. Si he de estar vigilando el muy mal denominado distanciamiento social ( lo entendería si no tuviera móvil, internet, ordenador, redes sociales…).

Yo no he estado distanciado socialmente con nadie, al contario, estaba editando el blog, haciendo llamadas, videollamadas, repartiendo… lo que yo he hecho sistemáticamente es el distanciamiento físico.

Quien haya inventado, popularizado, escrito… éste término, seguramente es un ignorante, ya que no conoce los matices de la lengua, que en teoría ‘los del gobierno y los de la oposición’ nos da su calaña intelectual.

Quién puede fiarse del que no sabe escribir o entender o explicarse. Lo mejor de todo es que todos nosotros hemos aceptado este término como común y se ha integrado en nuestro lenguaje.

Pues si estos son los políticos que tenemos, son los que nos merecemos: IGNORANTES.

Yo no quiero que lo normal sea el distanciamiento de cualquier tipo con mis hijos o mi mujer. Mi hijo no ha vuelto a ser el mismo desde el confinamiento. Ha cambiado mucho.

Supongo que muchos niños prefieren quedarse en casa que a salir muchas veces. Sólo quiere salir si es a jugar fútbol. Espero que cuando empiece el cole empiecen a cambiar las cosas. Al menos con respecto a él.

El cole se merece unos cuantos post… que ya llegaran.

Yo no quiero que lo normal es negarse a repartir en algunos hospitales, que sé que algunos compañeros han hecho.

No, no quiero que ésta se la nueva normalidad. La aborrezco.

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