16 de Marzo: Un poco de tranquilidad

Ayer por la noche al ir a buscar a mi mujer, me explicó que al fin ya tenía todo el material de aislamiento completo. Mascarilla de aislamiento, bata, guantes, gorro… al fin.

Está llegando ya el material al Hospital, y se puede ir trabajando con un poco más de tranquilidad.

Los niños ya llevan 4 días sin salir de casa. Pensaba que sería mucho más difícil. Mi hijo es más casero, le gusta más jugar a la play, sus juegos, sus series de netflix… pero con TDAH es mucho más complicado.

Lo mínimo si juega a la play es de dos dispositivos, el juego y el ordenador con youtube con videos y a veces hasta la tablet, el móvil con música. Es incleíble: es multitareas. Va jugando, mirando y escuchando música.

Mi hija es diferente, es más tranquila, pero le gusta mucho más salir a la calle. No es muy casera. Quizás lo produce la edad.

El jueves cuando llegó a casa, ya había quedado con las amigas para salir. Le dije que no,  que ni hablar, que se quedaba en casa. Una buena discusión que al final solucionamos que en los 15 días, sólo podía salir 1 tarde cada 5 días.

Casualidades de la vida, vimos las declaraciones en directo del presidente en la televisión. Y mi hija se quedó tan impactada, que el problema se quedó zanjado allí. Los niños se van dando cuenta de las cosas importantes que van pasando.

Veo que mis hijos, se juntan mucho para estar juntos. Han buscado series de dibujos que ver los dos, ya que nosotros, sus padres, intentamos protegerlos y nos separamos físicamente.

Echo mucho a faltar el darles o recibir besos de ellos, el darle achuchones o de sentarme con ellos a comer y en el sofá. Lo doy todo por bien, si consigo aislarlos del COVID-19.

Mi mujer está más tranquila, agotada, pero más tranquila, al estar ya mucho más protegida antes los varios casos que hay en la UCI del hospital, y éste es el principal motivo de que nos aislemos un poco de los niños.

Mañana tiene fiesta en principio, que hacía mucho tiempo tenía pedido ya que es el cumpleaños de mi hijo. Espero que no tenga que ir por los motivos evidentes de trabajo.

Ellos lo entienden, gracias a dios, y las peleas entre ellos, que antes eran una cosa normal, supongo que como muchos hermanos, han cesado. Creo que se buscan apoyo entre y les está uniendo más. Algo bueno tiene este encierro. Qué dure. Pueden ser muchos días más.

Ser feliz es un estado, pero el pensarlo no la produce.
Sé feliz en cualquier estado.

15 de Marzo: Día Dos

Acabo de llevar a mi mujer al trabajo. La verdad es que está bastante asustada e incluso diríaa con miedo.

Su responsabilidad le impide dar una excusa, y con todo su valor la he dejado en el trabajo, con todo mi pesar. No os podéis llegar a imaginar lo que es ir a trabajar con esa presión, para los sanitarios y para las familias.

Ella está convencida de que ya lo tiene. Yo le digo de que no. pero hasta que no de signos de la enfermedad, tiene que hacer vida normal, o sea ir a trabajar a la UCI.

Hay dos salas problemáticas UCI y Urgencias. Es donde se concentra la inmensa mayoría de problemas. Y muchas veces sin la protección adecuada. Cada vez que pienso en eso me entran ganas de llorar.

Pero me aguanto, ya que mis hijos, se están dando cuenta poco a poco de lo que pasa y la gravedad que reviste. Intentamos ser serenos y controlarnos.

Hemos puesto reglas nuevas: el cepillo de dientes cada uno el suyo, pero en su habitación con una pasta de diente para cada uno y un vaso para utilizar y beber particular y diferenciado.

Aunque tengo provisiones de carne para casi un mes, yo he decidido de no comer carne si no consigo más. Hace tres días que estoy buscando hamburguesas, pollo o lo que sea de carne y no encuentro.

Eso me da que pensar y me da preocupación. Espero poder conseguir algo de carne la semana que viene, no por acumular, sino para tranquilizarme y darme cuenta de que se continúa dando servicio y aprovisionamiento a las tiendas.

Yo recuerdo de pequeñito, una situación parecida, que en unos días se acabó todo del supermercado, me parece que fue por la crisis del petróleo de finales de los 70.

Siempre me acuerdo de ello, se me quedó muy marcado e intento tener provisiones, tanto de carne como de arroz y legumbres, que es lo que considero yo la más básico. Lo demás me importa poco y es mucho más fácil de encontrar.

Esta vez ha dado la casualidad, de que cuando me dijeron que los niños se quedarían en casa 15 días, pensé en que como ellos se quedan al comedor, tenía que comprar un poco más de comida y así lo hice. Tengo el congelador lleno de carne, así que por ahora no sufro, pero voy a ser previsor si se alarga la cosa, y pienso que así será.

Cuando venga de recoger a mi mujer de la UCI, ya os explicaré cómo ha ido la tarde. Pero por la que yo sé, las cosas van a peor en muertos y en casos en todo el país.

No nos pongamos nerviosos, y yo lucharé hasta el fin por mi familia. Ellos antes que yo.

Y por favor os lo pido no saturéis los servicios sanitarios y pensad que si acaparáis toda la comida, llegará un momento que no llegará los hospitales y a las personas necesitadas, no seáis histéricos, comprad lo que necesitéis pero no acaparéis para meses, salimos perdiendo todos.

14 de marzo: En Casa

Acabo de explicar desde mi llegada al hospital hasta aparcar el coche y llegar a casa.

Pero es que lo bueno no se acaba aquí.

Por pura lógica, trabajando bajo estas circunstancias, es cuestión de suerte y de días que mi mujer acabe enferma. Por desgracia.

Ya os he explicado que es asmática y crónica, pero es que mi hija Mili también lo es. Está empezando un tratamiento hace unos pocos meses de una vacuna para ir cogiendo defensas.

Qué he de hacer yo en casa. Cómo tengo que proteger a mis hijos, por que la verdad es que ya no me creo a nadie. Aunque digan que no, yo no les creo. Los niños sanos también enferman del Covid-19.

Así que he decretado el toque de queda en mi casa. Mis hijos son cariñosos y me encanta el contacto de ellos, el ponernos una peli en el sofá y comer palomitas. Una de las cosas más normales del mundo entre muchas otras.

Estas navidades pasadas devoramos toda la saga de Harry Potter en Netflix, desde la primera a la última, y ahora por Semana Santa teníamos previsto hacer lo mismo con la saga de Star Wars, cosa que en vista de lo acontecido no haremos por ahora.

Si mi mujer está infectada, yo duermo con ella, estamos en el coche, en un espacio cerrado… yo también tendría el virus.

¿Y mis hijos de 11 y 13 años?

Así que hemos decretado unas normas básicas en casa. Ellos comen en el comedor y viven en sus habitaciones y comedor. Mi mujer y yo en nuestra habitación. Siempre hemos de mantener una distancia mínima entre nosotros y utilizar yo una mascarilla básica que hay en casa de hace ya tiempo, que compramos por que cuando movemos ropa de por ejemplo temporada, mi mujer con la alergia empieza a toser y a ahogarse, así que tenemos mascarillas siempre en casa.

Es muy triste para un padre tener que dividir la casa de tres habitaciones y comedor, un piso normal y corriente de 70 metros cuadrados, para poder intentar salvaguardar a sus hijos, y sobre todo a mi hija que ha salido como su madre, con problemas respiratorios.

No os podéis llegar a imaginar, lo que pasa por mi cabeza. Una y otra vez, y qué hago yo.

Voy a proteger a mi mujer y mis hijos como sea. Mis hijos no salen de casa, pero y ¿si sus padres traen el bicho a casa?

¿Qué hago yo?

La cena hoy la he preparado con mascarilla puesta. Y le he llevado la cena a mi mujer a la cama. Le he intentado alegrar la noche con unas fresas con leche condensada que le encanta, ahora si no se ha dormido, le llevaré un poco de helado de chocolate que he conseguido comprar hoy.

Repito, esta página no era para el coronavirus. Era para hablar de las circunstancias excepcionales del TDAH de mi hijo de 11 años, que me sentía en tierra de nadie, con cosas que no sabía con quien hablar o simplemente para sacar lo que llevo dentro, más bien de angustia y malestar.

Ahora se ha juntado este enorme problema, que más que nunca lo puede ser, ya que 15 días con un niño hiperactivo en casa encerrado sin apenas salir, ya me diréis.

Así que poco a poco, en este diario que he empezado a hacer, iré viendo lo que pasa.

Casualidades de la vida, ahora más que nunca, me siento en tierra de nadie. Los trabajos en peligro y que producen peligro, y en casa ya véis, dividida, sin apoyos del hospital, más bien subsistiendo cómo se puede.

Y esto sólo acaba de empezar, ya veremos cómo acaba, por que tengo unos datos terroríficos que no se han hecho públicos, por que no se atreven.

En el próximo post os lo explico.

14 de Marzo: Inicio

Me presento, me llamo JJ y tengo dos hijos y una esposa. En principio este blog no iba destinado a este tema, sino a mi hijo con TDAH, pero las circunstancias mandan. Hoy ha cambiado la vida a muchas personas entre ellas la mía y la de mi familia.

Ya sé que el blog está en lo más básico, pero es que prefiero empezar a escribir y después ya iré arreglando su aspecto. Lo que quiero explicar es más importante, al menos para mí.

Mi mujer trabaja en uno de los hospitales más importantes de la ciudad de Barcelona. Es auxiliar de enfermería en la UCI.

Sí, en la temida y horrible UCI. Muchas veces viene agotada tanto física como mentalmente. Es muy duro esta parte del hospital. Hay muchas enfermedades y muchas muertes.

Al final le he tenido que pedir que no me explique las miserias de la sala de UCI. Como en todas partes hay personas buenas y malas, trabajadoras y vagas o responsables o no.

Mi mujer se lleva el trabajo a casa. En este caso le da vueltas y analiza las experiencias que acumula, alguna buena, pero la inmensidad son malas y muy duras, como cuando has de ‘arreglar un cadáver’ para que se lo lleven.

Se necesita ser de una pasta especial. Has de ver cosas muy desagradables y aguantar a muchas personas, algunas de ellas inaguantables.

Hoy cuando la he ido a buscar al trabajo, no quiero que utilice el transporte público, estaba derrotada. Mucho más de lo normal.

Pensábamos que ya lo habíamos visto todo. Que estaba curtida, ya que lleva años en UCI, pero aún hay muchas experiencias que acumular y vivir por el temido CORONAVIRUS.

Hoy es el primer día del llamado ‘Estado de Alarma’ y se ha notado.

En la UCI de este hospital, y no es un bulo, ni una Fake new, ni un engaño, sino la pura realidad, trabajan sin mascarillas. No tienen material para aislarse.

Venía derrotada, hace ya diez días que luchan aquí con falsos positivos de coronavirus, y al final con positivos… enfermeras infectadas que han sido enviadas a casa, y ellos/as trabajando sin el material básico de protección y supervivencia.

Es muy triste que se haya llegado a esta situación: No tienen material por la falta de éste, por que toda la gente a acaparado y acumulado y mi mujer esté en peligro real de muerte ya que es asmática crónica, con episodios de neumonías y pulmonías.

Ella está poniendo en peligro su vida, por que le gusta lo que hace, cree en lo que hace y ahora se da cuenta de que se la necesita por lo que hace.

Yo no considero justo que ella ponga en peligro su vida y que intente salvar a las personas egoístas que sólo piensan en sí mismas, que les han puesto en esta situación y les están dejando sin protección a las personas que realmente lo necesitan.

Tampoco es justo que el Hospital les deje sin protección. En una sala de UCI, hay también casos de Neumonía, Tuberculosis (sí lo he escrito bien) gripe A y gripe B con el conocido ya Covid-19

Tampoco os dejéis engañar, no sólo ataca a gente mayor, también mueren personas de 34 años en teoría ‘sanas’ sin problemas respiratorios.

Cuando he aparcado el coche, en la calle se oían aplausos. La gente aplaudía a los sanitarios de nuestro país. De verdad que me ha llegado a emocionar. He tenido ganas de gritar al cielo lo que pasaba en ese hospital.

Si nosotros abandonamos y no protegemos a nuestro personal sanitario, si los profesionales de la sanidad caen, se ponen enfermos, si llega a pasar eso, temblad, por que los muertos en vez de ser en los hospitales serán en las casas, en en vez de unas docenas o los que sean, se multiplicarán por mucho y será una catástrofe de dimensiones impredecibles.

Desde aquí os pido que no acaparéis material sanitario imprescindible y básico para nuestra propia subsistencia. Pensad que podéis ser vosotros los que lleguéis a estar en la cama de vuestra casa por utilizar o no, por malbaratar o no un recurso hospitalario que en buenas manos y utilizado adecuadamente os pueden salvar vuestra vida y la de los vuestros, los más cercanos.